La terapia desde la acción de las emociones y la reorganización energética de nuestro cuerpo es una realidad en diversas culturas orientales por ejemplo o pueblos indígenas. En nuestra sociedad occidental, la escisión entre cerebro racional y cerebro emocional ha generado múltiples daños en el proceso terapéutico pues solamente es posible la regeneración y el crecimiento en tanto que somos seres en unidad indisoluble de diferentes sistemas en interacción práxica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario